Por Mireya Cerrillo


¿Cuántas veces te ha sucedido que tienes que estudiar y no sabes por dónde empezar? Es difícil “tomar la decisión” de hacer algo “por obligación” si no tienes una razón más allá de aprobar.

Estar motivado significa tener un porqué. Por eso, es importante que te cuestiones antes de iniciar a estudiar: ¿Por qué estudio esto? ¿Por qué me motiva? ¿Por qué me mueve? ¿Por qué es importante?… El recordar por medio de preguntas poderosas la razón que te impulsa, te ayudará a entender los beneficios que obtendrás si estudias, después de todo se trata de estar preparado y entender que tu formación es importante.

De hecho, en una de las herramientas del coaching “La rueda de la Vida”, se te pide evaluar tus estudios y tu carrera, que para muchos puede incluso estar relacionada con su misión de vida.

El coaching te ayudará por medio de técnicas y tareas a generar hábitos positivos ya que tú has elegido la carrera que te gusta: ¿cómo podrías hacer más fácil el camino para lograr tu meta?

Aprender, a veces implica dolor, ya que: “El aprendizaje es el proceso a través del cual se modifican y adquieren habilidades, destrezas, conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción, el razonamiento y la observación.”

Luego entonces, es importante valorar y mejorar, si es necesario, tus relaciones intrapersonales con tus profesores y compañeros, ya que ellos serán los mejores acompañantes que podrás encontrar para tal hazaña. Además de que es importante saber organizar tu productividad personal. Es decir, encontrar tu mejor ritmo y manera de estudiar.




Por medio del coaching, no sólo conocerás tus principales habilidades y aptitudes para entender tu manera de estudiar, sino que también serás consciente de que estudiar es el medio para un fin mayor que abrirá nuevas perspectivas en tu vida.
Aplazar el estudio con distractores como ver tus redes sociales constantemente, se llama procrastinar, y caer en esta práctica no sólo afectará tu desempeño académico, sino que también podría influir en tu estado de ánimo de manera negativa. Y es muy fácil caer en este mal hábito sino eres proactivo. Dicho de otra manera, a través del acompañamiento de un coach podrás organizar una agenda y calendario de fechas importantes de entregas y exámenes, por ejemplo. Así como entender que si mantienes en orden tu lugar de estudio evitarás distractores. Recuerda que el coaching se trata de trabajar por objetivos, y hacerlo con entusiasmo y una buena actitud te hará sentir mejor respecto a ti mismo y los logros que vayas alcanzando.

¡Decídete! Y recuerda que los pensamientos tienen poder. Evita caer en ese bucle de ideas negativas que te limitan. Esa vocecilla que te dice una y otra vez: “yo no puedo”, “no soy bueno para esto”, “esto es muy difícil”, “esto no es lo mío”, “voy a suspender”… Aprender a silenciar a ese Yo interno es otra de las cosas que el coaching te enseñará, y te ayudará a cambiarlo por pensamientos positivos que te lleven a la acción.

No dudes de tus habilidades y ten en cuenta que de acuerdo con Howard Gardner (Harvard, 1983), todos y cada uno de nosotros poseemos diferentes maneras de aprender debido a la existencia de “inteligencias múltiples” (lingüística, lógica-matemática, corporal y kinésica, visual y espacial, musical, interpersonal, intrapersonal y naturalista). No te limites y mucho menos te frustres, simplemente, permite descubrir tu máximo potencial para ser la mejor versión de ti mismo y tomar las riendas de tu vida académica.

Mireya Cerrillo es Certified International Coach y Protocol Adviser
beyourbestself.eu @glomir9

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