Esta es una palabra que hay que tener muy presente:   RESPONSABILIDAD

La responsabilidad es un valor que nos permite reflexionar, orientar y valorar las consecuencias de nuestros actos. Esta palabra lleva implícita dos conceptos, responsable y habilidad, por eso me encanta: responder con habilidad. Responder a diferentes situaciones con habilidad para obtener los resultados que buscamos.

La responsabilidad es la base para tomar las riendas de nuestra vida. Somos responsables de lo que hacemos y lo que no hacemos; de lo que decimos y de lo que nos callamos; de lo que sentimos y de lo que nos censuramos.

En ocasiones pensamos que vivimos la vida marcados por las circunstancias y por una serie de acontecimientos que nos han situado en una u otra realidad y la hemos aceptado como buena. Nos dejamos llevar pensando que nuestro destino está ya escrito o nos dejamos convencer por frases hechas como “lo que sea, será”; conocemos gente de éxito y rápidamente justificamos su “suerte” con circunstancias ajenas al esfuerzo y al tesón. ¡Qué suerte tiene! Nos decimos y nos quedamos en nuestro sillón esperando que el hada de la suerte nos venga a visitar.

¿Realmente crees que es buena idea dejar tu vida en manos de la suerte/destino o como quieras llamar a la inacción?

Introduciendo pequeñas pautas en tu vida, puedes recuperar el poder de guiarla y enfocarla hacía una dirección clara (que puede que ya sepas cual es o quizás aún tengas que descubrir)

Algunas de estas pautas son:

. Pregúntate constantemente si lo que estás haciendo en ese momento, te acerca o te aleja de tu situación ideal, objetivo, meta o reto.

. Lo que estás haciendo en este momento ¿te da energía o te la quita?

. Las personas que te rodean ¿te aportan valor o te lo restan?

Empieza a cuestionarte lo que haces, por qué lo haces y cómo lo haces. No te juzgues solo observa y escucha tu vocecita interior. ¿Qué excusas utiliza? ¿Cuáles son tus frases recurrentes para no hacer o actuar hacía tu situación ideal?

Lleva un registro de este diálogo interior, de esta manera podrás concretar que es lo que alimenta tu inacción.

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