Conecta con “tu niño interior”

La primera vez que oí la expresión “conecta con tu niño interior” me sorprendió y no entendí nada, me parecía muy espiritual y no comprendía que era lo que tenía que escuchar ni aprender. Yo vivía en “mi realidad” en lo que era normal para mí y no sabía que era lo que tenía que perdonar de mi infancia ni que era lo “malo” que había aprendido en ella. Y es que hace falta el paso del tiempo y una cierta madurez para poder acercarte a tu pasado y observarlo desde otra perspectiva, desde una distancia neutra, aséptica de juicios y justificaciones.

Con el paso del tiempo, cuando te sientes fuerte, confiada y segura puede que conectes algunos episodios que ocurrieron en el pasado y que encajan con algunas de tus reacciones actuales. Conectar con el pasado y en particular con el niño interior nos ayuda a darle luz a sucesos oscuros que nos frenan en el presente. Desde la infancia nos creamos un concepto de nosotras mismas basada en la interpretación que hacíamos del mundo que giraba a nuestro alrededor. Forjamos nuestras creencias escuchando a personas que considerábamos “sabias” porque eran adultas y por eso no las cuestionábamos. La información que recibíamos no pasaba ningún filtro y cada una de nosotras la asimiló a su manera.

Estas “normas de la vida” que hemos asimilado como verdaderas, necesitan ser revisadas desde una perspectiva adulta y nueva. Ten en cuenta que examinar estas pautas y cambiarlas es un proceso largo y, en ocasiones doloroso, que nos permite conocer nuestros miedos y avanzar hacía nuestro estilo de vida ideal.

Conectar con tu niño interior es reconocer a esa personita que eras hace muchos años, antes de que los “no” de los demás y las normas rígidas se impregnaran en ti y limitasen tu espontaneidad, tu entusiasmo y tu intuición. Si has tenido episodios dolorosos(1) o frustrantes es posible que los hayas tapado con capas de dudas y miedos o le hayas colocado la etiqueta de “olvidado y así no molesta” pero ahí está y se manifestará de vez en cuando.

Reconocer tu niño interior es darle voz a tu esencia (alma, naturaleza, ser, corazón… utiliza la palabra con la que te sientas más cómoda) y no tiene nada que ver con ser infantil y no asumir responsabilidades.
Recuerda las situaciones en las que eras autentica y curiosa; recupera aquella manera de mirar la vida como una aventura donde todo era nuevo, te sorprendías día tras día y te apasionabas con todo lo que hacías.

Conecta con tu niña interior

A continuación encontrarás un par de ejercicios para entrenar la conexión con tu niño interior (y que forman parte de mi programa Redifinir tu vida ); hazlos de manera cariñosa, ¡hazlo fácil y divertido! Aparta excusas y justificaciones (sólo necesitas unos minutos) realízalos desde la inocencia y no castres tu espontaneidad.

Ejercicios

Haz un par de respiraciones profundas y trasládate a tu infancia, ¿Cuál es el primer recuerdo que tienes? ¿Puedes recordar 3 juguetes o cosas con las que te gustaba jugar? ¿Cuáles eran juegos en grupo que más te gustaban? ¿Qué rol tenías en tu grupo de amigas? ¿Puedes recordar los nombres de tus amigos? ¿Qué profesores (de la infancia) recuerdas y por qué?

Si tienes la oportunidad, pregunta a familiares y conocidos como eras de pequeña y que te gustaba hacer, ¿Cómo te recuerdan? ¿De que hablabas? ¿Sobre que temas preguntabas siempre? ¿Qué anécdotas divertidas explican sobre ti?

¡Bienvenida a la aventura de ponerte al mando de tu vida!

(1) Si tienes episodios realmente dolorosos busca ayuda psicológica (puedes preguntar a tu médico de cabecera)

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